En las galerías del Centro de Inserción Social (CIS) Carmen Avendaño de Vigo, ubicado en la Avenida de Madrid, y en los módulos de las cárceles gallegas, la reinserción empieza mucho antes de que se abra la puerta. Arranca con una conversación, con una sesión grupal, con un taller para aprender a convivir y, sobre todo, con un plan para entender y manejar la enfermedad mental.