El inicio del año escolar representa un cambio significativo en la vida de los niños, no solo por la adopción de una nueva rutina diaria, sino también por su ingreso a un entorno desconocido que, en muchos casos, puede generar nerviosismo y ansiedad. Por ello, resulta clave el acompañamiento de los padres y cuidadores para facilitar el proceso de adaptación, señaló el Seguro Social de Salud (EsSalud).