Cualquier persona con una mínima capacidad de ahorro, ya sean 1.000, 2.000 o 3.000 euros, es un inversor aunque no lo sepa. Esta es la premisa fundamental que un experto en finanzas transmite para concienciar sobre la importancia de mover el dinero. Según explica, dejar los ahorros sin remunerar en un banco o "debajo del colchón" equivale prácticamente a quemarlos debido a un enemigo silencioso: la inflación. El experto pone sobre la mesa el concepto de la inflación del 2%, el objetivo que se marcan los bancos centrales como un escenario ideal. Aunque pueda parecer una cifra baja, su efecto a lo largo del tiempo es devastador. "Agarra tú al 2 por 100 de inflación y descubre lo que hace a tu dinero en 10 años", plantea. La respuesta es que el 22% de la capacidad de compra del dinero desaparece, lo que en la práctica significa "agarrar casi una cuarta parte de tu billete, romperlo y tirarlo a la basura". La situación se agrava si se tienen en cuenta los picos de inflación experimentados desde 2020, que han sido muy superiores. "En 10 años he podido perder el 35 por 100 de lo que vale mi dinero", advierte el especialista. Este fenómeno lleva a una conclusión rotunda: "Tienes la certeza absoluta de que si no inviertes, pierdes". Es un punto de inflexión que transforma la inversión de una opción a una necesidad para proteger el patrimonio que tanto ha costado ganar. Para ilustrar la pérdida de valor del dinero fiat (euros, dólares o las antiguas pesetas), el experto recurre a un ejemplo personal y muy gráfico. Recuerda que, en su infancia, hace unos 50 años, se consideraba millonario a quien poseía más de un millón de pesetas, una cifra que hoy equivale a solo 6.000 euros. "Ahora lo piensas y dices, pero vamos a ver, 6.000 euros, o sea, nadie tiene un salario mínimo interprofesional, ya es superior a 6.000 euros al año", reflexiona. Esta comparación demuestra cómo el valor del dinero se ha depreciado drásticamente en solo medio siglo. La pregunta que lanza el experto es inevitable: ¿qué podrán comprar nuestros hijos cuando tengan 60 o 70 años con el dinero que ganen y qué cifra hará falta para ser considerado millonario? Hoy se habla de un millón de euros, 166 veces más que hace 50 años. La lección es clara: "Como no hagas algo con ese dinero que tanto te ha costado ganar, sean 200, 300 o 1000, vas a perder tu dinero por no moverte", sentencia. Una vez entendida la necesidad de invertir, la siguiente pregunta es cómo hacerlo, incluso con aportaciones modestas de 200 o 300 euros al mes. La clave, según el experto, reside en definir el perfil de riesgo de cada persona o, como él lo describe, "cómo de picante te gusta la inversión". No se trata de hacer locuras, sino de encontrar el equilibrio entre rentabilidad y seguridad. Para los más conservadores, el objetivo puede ser simplemente empatar con la inflación. En este caso, recomienda productos de bajo riesgo como fondos monetarios, depósitos garantizados o Letras del Tesoro, que actualmente ofrecen una rentabilidad similar a la inflación. Estos productos permiten mantener la capacidad adquisitiva del dinero sin grandes sobresaltos. Quienes estén dispuestos a asumir un poco más de riesgo pueden optar a una mayor rentabilidad. Opciones como los fondos de altos dividendos, la financiación de promociones inmobiliarias a través de plataformas o la deuda de empresas ofrecen rendimientos superiores. Finalmente, para los perfiles más arriesgados y con más conocimientos, existen alternativas como la inversión directa en bolsa, las criptomonedas o materias primas como el oro y la plata. En cualquier caso, el experto subraya la importancia de acumular conocimientos para "tomar decisiones basadas en algún criterio razonable".