Domingo de destrucción: Irán contraataca a EEUU e Israel y Trump mantiene el tono beligerante

El último fin de semana de febrero y primero de marzo se recordará durante años en la geopolítica mundial. Estados Unidos e Israel han puesto en marcha una operación conjunta en Irán, bautizada como 'Operación Furia Épica', con varios objetivos, siendo el principal de ellos el de derrocar el régimen de los ayatolás. Tras una jornada de intensos ataques aéreos durante el sábado en Teherán y otras ciudades, Trump anunciaba que el líder supremo Alí Jamenei había muerto bajo las explosiones, y junto a él, miembros de su familia, el ministro de Defensa, Amir Nasirzadeh, y el comandante de la Guardia Revolucionaria, Mohammed Pakpour. Pero eso era solo el comienzo, porque la jornada del domingo también ha estado cargada de sucesos, en línea con la promesa de Washington: la muerte del ayatolá solamente era el principio de una operación que se extendería indefinidamente hasta lograr sus objetivos. La respuesta iraní tampoco se ha hecho esperar. Nuevos bombardeos, promesas de negociación y reacciones a lo largo y ancho del globo están ahora sobre la mesa. El fallecimiento de Jamenei comenzaba como un rumor, hasta que el inquilino de la Casa Blanca aparcó las dudas para consolidar el hecho. "Está muerto", proclamaba el magnate este sábado a través de su perfil oficial en su red social, Truth Social, junto a un extenso texto en el que celebraba la baja de "una de las personas más malvadas de la historia". Trump valoraba que la muerte de Jamenei representaba justicia para el pueblo iraní y para los países de su entorno, que, según su argumento, fueron "víctimas tanto de él como de sus colaboradores más cercanos". "No pudo evitar los sistemas de inteligencia y de rastreo altamente sofisticados de Washington y de Tel Aviv", se jactaba el republicano, en un tono bravucón ya visto anteriormente en la captura de Nicolás Maduro. El dirigente estadounidense también alertaba de que si Teherán no se rendía, "sólo obtendrán muerte". La muerte de Jamenei, sin embargo, no supone un punto y final a la ofensiva: el propio Trump confirmaba el sábado que los bombardeos "intensos y de precisión" continuarán ininterrumpidamente durante el tiempo que sea necesario para alcanzar el objetivo declarado de "paz en todo Oriente Próximo". Los proyectiles israelíes también cayeron sobre una escuela infantil femenina, dejando más de 100 muertos de los que la mayoría eran niñas. La respuesta iraní a los primeros bombardeos, aún sin haberse confirmado la muerte del ayatolá, no se hizo esperar y tras la primera ofensiva dual de Washington y Tel Aviv, arremetió contra las bases militares estadounidenses radicadas en diversos países del Golfo, incluyendo Arabia Saudí, Bahrein, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Qatar, además de ataques con drones en Israel. Una maniobra que tuvo su repetición en la madrugada del domingo, a modo de respuesta tras confirmar la muerte del líder supremo. Más ataques y tensión el domingo Todos los acontecimientos del sábado solo fueron la primera parte de un fin de semana negro. Este domingo, Irán continuado su respuesta...