Hay piezas maestras de la música clásica que hoy nos entusiasman y aclamamos, pero que en su estreno fueron un fracaso y hasta un escándalo. Porque la historia del arte es caprichosa. Lo que hoy consideramos obras maestras y éxitos absolutos en su día fueron sonoros fracasos de crítica y público. Brahms, Berlioz, Verdi, Wagner, Mahler…,incluso Beethoven, los tuvieron y, aunque nos parezca desconcertante, obras musicales que hoy nos parecen irreprochables, creadas por autores que calificamos de genios, provocaron epítetos tremendos.