Los vecinos se rieron de la construcción improvisada, pero el matrimonio construyó con sus propias manos una casa de 59 metros y transformó la desconfianza en admiración

Mucha gente dudaba que aquella pequeña estructura improvisada pudiese convertirse en una auténtica casa, pero la pareja la construyó con sus propias manos, desde los cimientos hasta los últimos retoques, apoyándose en la planificación y la paciencia.