En marzo de 2022, Maritza Roxana, su marido y sus dos hijos aterrizaron en Salamanca desde su Perú natal. Pero, ¿por qué Salamanca? «Me habían dicho que aquí la vida era más tranquila, no tan agitada como en grandes ciudades como Madrid», responde Maritza. La importancia de los ritmos. Pero no todos los marca la ciudad. Tras la mudanza, hay que adaptarse , volver a encajar. Conseguir casa, trabajo, pelearse -o no- con otra idiosincrasia administrativa … Eso, los adultos. Los niños, además, deben integrarse en el sistema escolar. ¿Misma lengua? No debería haber problema. Pero, «al llegar al colegio los chicos… la educación no era como en Perú… Les costaba mucho sacar algunas cosas», recuerda Maritza. Con la mejor de las voluntades, el mejor de los consejos de los profesores: «Tenéis que tratar de llevarlos a clases particulares», les dijeron. Pero por entonces, Maritza no tenía trabajo. Su marido, no todo el que les hubiera gustado. El chico, el mayor, hoy 18 años, comenzó recibiendo apoyos en la Cruz Roja. Pero con la segunda no conseguían plaza en ningún sitio. Hasta que alguien les habló de YMCA Salamanca. La entidad trabaja junto a la Asociación TAS bajo el paraguas del Programa Más Infancia de la Fundación «La Caixa» y el Fondo Social Europeo. Ayudan a niños de familias desfavorecidas que necesitan apoyo e impulso escolar y social. Pero no fue instantáneo. Maritza y sus hijos debieron esperar unos meses para conseguir plaza en el programa. Pero cuando se produjo el ingreso, todo empezó a ir sobre ruedas . «Mi hijo tenía entonces 15 años, le ayudaban con las tareas escolares y también podían ir a campamentos - Salduero, en Soria, o en Priego, en Cuenca-. Comenzaron a hacer muchos amigos y a manejarse mucho mejor el colegio», desgrana Maritza. A Kiara, su niña, hoy 10 años, se le daba muy bien el inglés pero se le atragantaron un poco las mates, pero eso fue al principio. Ahora, cero problemas. Al chico, desde YMCA, le están ayudando este curso para terminar de sacarse la ESO. Entre tanto, la familia que emigró de Perú ha crecido en estos años. Hoy son cinco, con una bebé llegada hace muy poco. Normalmente, los dos hijos mayores acuden tres veces a la semana a las instalaciones de YMCA. Dos para deberes y una más para actividades más de ocio. La entidad también realiza charlas con los padres para impulsar la comunicación familiar. «Nos dan información, por ejemplo, sobre cómo tratar a los adolescentes». El Programa de Más Infancia aporta refuerzo educativo a los niños para impulsar su rendimiento académico y sus habilidades sociales. «La intervención continuada, junto con el compromiso familiar», recuerdan desde Fundación La Caixa, «ha contribuido a una mejora progresiva de su calidad de vida y a una integración más sólida en el entorno escolar y social». La Asociación TAS y YMCA Salamanca trabajan de la mano en algunos de los barrios más pobres de Salamanca para desarrollar un proyecto contra la pobreza infantil seleccionado por la convocatoria de ayudas Más Infancia, impulsada por la Fundación «La Caixa» y el Fondo Social Europeo. La iniciativa cuenta, recuerdan desde la Fundación con una dotación de más de 48 millones de euros para el desarrollo de 68 proyectos de entidades sociales en toda España hasta 2029 enfocados en la promoción socioeducativa y el acompañamiento a familias con hijos de entre cero y 18 años en situación de pobreza o exclusión social. Gracias a este impulso económico, la Asociación TAS y YMCA Salamanca han podido intervenir con 58 familias y 86 menores en situación de pobreza y exclusión social en la capital salmantina. En total, en toda España, más de 8.400 niños, niñas y adolescentes de familias sin recursos recibieron acompañamiento socioeducativo en 2025 a través de proyectos seleccionados por la convocatoria de ayudas Más Infancia, impulsada por el Fondo Social Europeo Plus y la Fundación »La Caixa». Maritza está más que agradecida de toda la ayuda recibida, que no es sólo escolar. «También nos ayudan con el papeleo». El dichoso papeleo. «Cuando hay cosas que no entiendo con documentación me echan una mano», desgrana. Lo explica Gonzalo Grande, director de centro YMCA Salamanca: «Por ejemplo, si viene una convocatoria de ayudas de alquiler o del programa de comedores escolares o cualquier otra circunstancia, otra ayuda o convocatoria, nosotros estamos ahí para apoyarles, ayudarles, rellenar documentación, acompañarles a determinadas citas con la administración local o lo que corresponda». YMCA Salamanca tiene dos locales en la ciudad. Uno de ellos en el barrio Garrido, «el barrio con mayor población inmigrante». Además, en otra de sus líneas sociales, la entidad cuenta con instalaciones a las afueras de la ciudad donde alojan a más de 100 personas migrantes -derivadas por el Gobierno español- que han solicitado asilo o refugio en España. Biólogo de formación, con un máster en Recursos Humanos, Grande lleva más de 20 años en gestión de intervención socio familiar. Nos recuerda que YMCA Salamanca, en su línea de Más Infancia, trabaja anualmente con más de 60 familias, atendiendo a cerca de 100 niños. Entre ellos, Maritza y sus pequeños.