Un mundo más inestable y tal vez más inseguro

La doctrina de Donald Trump, el presidente que ganó las elecciones entre otras cosas tras prometer a los ciudadanos americanos establecer un nuevo orden mundial sin guerras, el aspirante al Premio Nobel de la Paz, está haciendo lo contrario de lo que hizo que haría. Primero fue el abandono de Ucrania y el desprecio a su máximo representante cuando acudió como invitado a la Casa Blanca. Le siguió un conato de ataque a Colombia, que no se concretó finalmente. De Colombia saltó a Venezuela, donde apartó de manera expeditiva a Nicolás Maduro en una operación que sigue presentando importantes zonas oscuras.