Ausencia

Cada vez más amigos han tomado la determinación de ausentarse. Ya no se puede más. Así que han decidido que se buscarán un refugio en sus casas, se atrincheran viendo maratones de series, sometiéndose a la sesión de películas de las nominadas a los Goyas, los Óscars, los Emmys, los Bafta y lo que surja. Una amiga me ha dicho: «Yo solo quiero ir a clase de yoga y luego a inglés y luego leo mucho, mucho. Ya no puedo hacer más que abstraerme». Porque la realidad, queridos míos, es un asco.