El mural fue realizado en dos etapas: una parte en las bibliotecas de Luján de Cuyo y otra en los talleres desarrollados en San Carlos, donde la comunidad trabajó colocando pieza por pieza cada mosaico, incluyendo los pajaritos creados por niños y niñas en la sala de espera de la Isla 2 del Servicio de Oncohematología del Hospital Notti.