La Corte Suprema de Estados Unidos ha dictaminado que los aranceles del presidente Donald Trump son inconstitucionales, lo que sitúa al Estado de derecho como el árbitro final de una pésima política económica. Esto transmite un mensaje importante: las políticas estadounidenses no pueden ser personalizadas por los caprichos de un aspirante a autócrata vengativo y desinformado. El Tribunal Supremo de Estados Unidos hizo lo correcto al dictaminar que la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional de 1977 (Ieepa) “no autoriza al presidente a imponer aranceles”. La mitad de la mayoría conservadora del tribunal se ha enfrentado por fin a la descarada extralimitación del poder ejecutivo por parte del presidente estadounidense, Donald Trump. El tribunal, alegando ... Continuar leyendo...