En el umbral del olvido

La espiritualidad occidental representada por el cristianismo promocionó una esperanza que disminuyó el impacto de la filosofía en la experiencia vital del sujeto. Jesucristo había resucitado al tercer día de su crucifixión, milagro del cual sería partícipe todo aquel que creyese en él. En cuanto a los filósofos, la oferta de vida ultraterrena excedía el límite del ahora, momento en el que es preciso actuar máxime cuando resulta incierto lo que ocurre después de morir.