De vez en cuando la vida toma contigo café. El aserto de Joan Manuel Serrat viene que ni pintado a la hora de hablar con el responsable de la Sede de la Universidad de Alicante. Convertida desde hace décadas en la Casa de la Cultura de la que Alicante carecía, la Seu, como también se la conoce, supo estar en las verdes y en las maduras. Cuando los que se supone debían hacer las veces de emporio cultural se derrumbaron o desinflaron. Cuando el flamante Salón de Actos de la Biblioteca Provincial del Paseíto de Ramiro dejó de ser una Filmoteca y una sala de conciertos. Cuando tanto la Caja de Ahorros Provincial de Alicante como la Caja de Alicante y Murcia, después CAM, con sus respectivas Obras Sociales, desaparecieron. Cuando el Instituto de Cultura Juan Gil Albert todavía no había salido de las catacumbas de los sótanos de la Diputación Provincial.