Dormir poco como señal de éxito: una trampa con repercusiones peligrosas

Mientras los especialistas en medicina del sueño insisten en no normalizar dormir mal o poco, influencers y líderes de opinión presumen de robarle horas al descanso como una fórmula de productividad y una señal de éxito, alimentando así el mito del "dormidor corto" (persona a quien le basta dormir entre cinco y seis horas para encontrarse bien y descansada). Sin embargo, este perfil constituye una excepción: solo entre un 1 y un 3% de la población puede catalogarse "dormidores cortos" debido a una mutación en el gen DEC2. En términos generales, la mayoría de los adultos necesita dormir entre siete y nueve horas para funcionar de manera óptima; los niños mayores de dos años, más de deiz horas, y los adolescentes y adultos jóvenes, al menos ocho.