En los últimos diez días, las cinco cámaras de comercio de la Comunidad Valenciana han actualizado sus portales de transparencia tras publicar INFORMACIÓN una radiografía de vacíos informativos en algunas de ellas y de faltas graves en otras, caso de la Alicante. La rapidez con la que se hizo demuestra que, a pesar de las obligaciones que marcan tres normas legales y un código ético interno, sus responsables y quienes tutelan el cumplimiento de esas obligaciones hicieron una dejación de funciones como gestores de dinero de todos los ciudadanos. El escándalo de las viviendas de promoción pública en la ciudad de Alicante es la prueba patente de que la publicidad activa no es un capricho.