El Carnaval de Águilas, fiesta de interés turístico internacional, ha cerrado su última edición con un balance de éxito. El alcalde de la localidad, Cristóbal Casado, ha calificado la ocupación hotelera de "sobresaliente", con cifras que han variado entre el 90% y el 100%. Casado ha destacado la elevada afluencia de visitantes y la importante repercusión económica para el municipio, aunque no se han detallado cifras concretas sobre los ingresos generados. Los datos de la oficina de información turística confirman el poder de convocatoria de la fiesta más allá de la región. Un 45% de los visitantes atendidos procedían de otras comunidades autónomas, mientras que un 37% fueron visitantes extranjeros, principalmente de Francia, Reino Unido y Alemania. A pesar de que la fiesta ha sido multitudinaria, los incidentes registrados han sido escasos. En el ámbito sanitario se produjeron un total de 159 asistencias, de las cuales solo 13 necesitaron un traslado al hospital de referencia en Lorca. La mayor parte de estas asistencias estuvieron relacionadas con intoxicaciones etílicas. Este es un asunto que "preocupa" especialmente al ayuntamiento, ya que en muchos casos ha afectado a personas "de edades muy tempranas", según ha explicado el propio alcalde. Una de las variables que el consistorio utiliza para medir la afluencia de público es la recogida de residuos sólidos urbanos. Durante este carnaval, este servicio se ha incrementado en nueve toneladas respecto a un periodo normal, lo que confirma de manera indirecta la masiva presencia de personas en las calles de Águilas.