"No eres gay, tienes una herida". Esta es la frase que marca el inicio del descenso a los infiernos para decenas de jóvenes valencianos. En parte del ecosistema ideológico de la Universidad Católica de Valencia (UCV), la homosexualidad es un término proscrito. En su lugar, se impuso el acrónimo AMS: Atracción hacia el Mismo Sexo. Es una trampa diseñada y plasmada en ambientes académicos y trabajos como el de Raúl Eguía para despojar a la persona de su identidad y convertirla en un enfermo. Levante-EMV ha podido acceder a este documento académico. Las frases entrecomilladas proceden directamente de él.