La ley lo confirma: tu empresa tiene solo 5 días tras despedirte para readmitirte o pagarte una indemnización

Perder el trabajo es una de las situaciones más complicadas a las que se puede enfrentar un trabajador. Sin embargo, cuando un despido es declarado improcedente, la ley obliga a la empresa a tomar una decisión importante en un plazo muy concreto. En solo cinco días, debe elegir entre readmitir al empleado o abonarle una indemnización. En España, el despido improcedente se produce cuando la empresa no puede justificar de forma suficiente los motivos de la extinción del contrato o cuando un juez considera que no se han cumplido los requisitos legales. En estos casos, el Estatuto de los Trabajadores recoge que la empresa no puede simplemente dar por terminada la relación laboral sin más, sino que tiene que asumir una de las dos opciones que marca la normativa. Una vez que el despido es declarado improcedente, la empresa dispone de un plazo de cinco días desde la notificación de la sentencia para comunicar su decisión. Durante ese tiempo, puede optar por readmitir al trabajador en su puesto o, por el contrario, pagarle una indemnización. Si decide readmitirlo, el empleado tiene derecho a volver a su puesto en las mismas condiciones que tenía antes del despido. Además, la empresa deberá abonarle los llamados salarios de tramitación, es decir, el dinero correspondiente al tiempo que ha estado fuera desde el despido hasta la resolución del caso. La otra opción es pagar una indemnización económica. En la mayoría de los casos, esta indemnización es de 33 días de salario por año trabajado, aunque puede ser de 45 días por año para el tiempo trabajado antes de la reforma laboral de 2012. Esto significa que la cantidad final dependerá de factores como el salario del trabajador y su antigüedad en la empresa. En algunos casos, la cifra puede ser considerable, especialmente si la persona llevaba muchos años en el mismo puesto. Esta elección es clave, ya que determina si el trabajador recupera su empleo o si, por el contrario, finaliza definitivamente su relación con la empresa a cambio de una compensación económica. Por este motivo, es importante que los trabajadores conozcan sus derechos y los plazos que establece la ley en este tipo de situaciones. Aunque muchas personas desconocen este procedimiento, lo cierto es que la normativa protege al trabajador y obliga a la empresa a actuar en un tiempo limitado, evitando que la situación se alargue indefinidamente.