La cuenta atrás está lanzada en Iparralde. El próximo domingo 15 de marzo se celebran en el conjunto de la República francesa unas elecciones municipales que vuelven a ser un test de estrés para la política del Hexágono. No tanto porque tengan incidencia directa en el Elíseo —con Emmanuel Macron, que agota mandato en 2027, nunca se sabe—, sino porque van a configurar el mapa local en un estado en convulsión.