"Al menos no estamos atrapadas en Doha": la odisea de cuatro mallorquinas para volver de Australia

El cierre del espacio aéreo en Oriente Medio por los ataques a Irán ha dejado a decenas de ciudadanos baleares afectados. Es el caso de Marta, una mallorquina que, junto a tres amigas, se ha visto atrapada en Australia cuando regresaba de sus vacaciones. Su vuelo, que debía hacer escala en Doha, fue desviado en pleno trayecto, iniciando una odisea para poder volver a casa. El grupo de amigas volaba desde Sydney a España el pasado sábado, con una escala de ocho horas prevista en Doha. "Ya habíamos sobrevolado Australia, estábamos por el océano Pacífico, el piloto dijo que volvíamos a Sydney por un problema en el espacio aéreo", explica Marta. El avión dio media vuelta y, tras momentos de incertidumbre sobre el destino final, aterrizaron finalmente en Melbourne. Una vez en tierra, la situación fue caótica. Según relata la joven mallorquina, la compañía aérea no pudo gestionar la situación para todos los pasajeros. "Básicamente nos dijeron que nos buscáramos hoteles y que luego los pasáramos, pero que un poco que nos buscáramos la vida", lamenta. La compañía les comunicó que Qatar no operará vuelos hacia Doha desde su ubicación "al menos hasta el 7 de marzo", según les informaron. Ante la perspectiva de tener que esperar, decidieron actuar por su cuenta para encontrar una alternativa. Finalmente, han optado por comprar nuevos billetes para volver a casa vía Estados Unidos el próximo día 5 de marzo. "Evidentemente nos lo hemos tenido que costear nosotras y esto no se nos va a devolver, pero era la única manera que hemos visto", afirma. La nueva ruta incluye un maratón de vuelos: Melbourne-Sydney, Sydney-Dallas, Dallas-Madrid y Madrid-Mallorca. A pesar del contratiempo y el gasto económico, Marta y sus amigas se sienten afortunadas. "Podríamos haber estado perfectamente en Doha. Nos vino de unas horas", reflexiona. Este sentimiento de alivio es el que predomina en el grupo. La joven concluye con una sensación agridulce: "Nos sentimos muy afortunadas de que este parón nos haya pillado en Melbourne y que al menos ahora no estemos hablando de que estamos atrapadas en Doha sin poder volver a casa". Dentro de lo que cabe, se consideran unas privilegiadas por estar en Melbourne y no en la capital de Catar, donde la situación sería mucho más compleja.