Cómo está el vestuario. "Golpeados, pero bien. Lo hemos demostrado dentro de la cancha, nosotros sabemos que estamos haciendo las cosas bien y el resultado es una cuestión de tiempo, hay que seguir insistiendo". La final de Vallecas. "Todos los partidos los estamos afrontando como finales, la actitud y la entrega es máxima. Al final es insistir hasta que se den los resultados, pedir más de nuestra parte es difícil y la suerte también nos tiene que acompañar, y en sin duda que en algún momento se va a dar la vuelta y llegarán las victorias". Y si no se le gana al Rayo... "Pienso que vamos a ganar. Todos los partidos los afrontamos así, contra el Atlético también. Creo que lo reflejamos en la cancha, esas ganas de ganar, de atacar, de presionar, de buscar opciones... Pero no solo depende de nosotros, la calidad de los rivales es muy grande y a veces las pequeñas desatenciones se pagan muy caro y es lo que pasó el sábado". El partido contra el Atlético. "Fue un muy buen partido contra un rival con una calidad inmensa. Sabíamos por dónde teníamos que ir y con qué intensidad, fue un partido con muchas ocasiones y estamos convencidos de que la pelota acabará entrando". Como vio el 0-1 desde el banquillo. "Con mucha impotencia, en el banquillo se sufre mucho más que en la cancha, entiendo a los aficionados de fuera, uno solo puede mirar y rezar para que las cosas vayan como uno quiere. Julián demostró su calidad y nos hizo pagar caro un partido que merecíamos más". En lo individual. "Si estoy asentado en el once hay que preguntárselo al entrenador, cada día me siento mejor. Obviamente es una adaptación, yo venía de no competir, de una pretemporada en México y era normal que había que adaptarse al juego, a las canchas, a los rivales... Cada vez me siento mejor y espero poder seguir haciéndolo de la mejor manera".