La comunidad de Alcohólicos Anónimos en Cantabria ofrece una solución para las personas que sufren problemas con el alcohol. Luis, uno de sus 'servidores' (así se les denomina a los voluntarios que ayudan en la asociación), explica que la organización se basa en la ayuda mutua para transmitir un mensaje de esperanza: "Es posible vivir una vida útil y feliz sin beber". El servicio en la organización es rotativo, y su único fin es "transmitir el mensaje al alcohólico que aún sufre de que hay una solución". El alcoholismo está reconocido como una enfermedad incurable por la Organización Mundial de la Salud (OMS), pero desde Alcohólicos Anónimos sostienen que "sí se puede detener". El tratamiento consiste en "no tomar esa primera copa". Por ello, los grupos siempre están nutridos con "compañeros que llevan muchos años sin beber" y otros que llevan menos tiempo, pero que participan igualmente. La organización lo define como una enfermedad que es "la obsesión de la mente y la alergia del cuerpo", y salir de ella sin ayuda es "poco menos que imposible". El propio personal médico reconoce la dificultad de tratarla debido a las múltiples patologías derivadas, por lo que la labor de darse a conocer es fundamental. No existe un patrón concreto para empezar a beber, ya que las circunstancias son muy parecidas pero en ámbitos diferentes. La identificación con las historias de otros es clave: "Escuchas en otro compañero o compañera y dice, 'ah, pues eso me pasó a mí...', y esto es un indicio", explica Luis. La experiencia de la organización indica que cada persona alcohólica necesita "tocar su propio fondo". La propia experiencia de Luis es un ejemplo: "A mí se me desmoronó la familia", confiesa. Tras casarse y tener un hijo, su esposa le apartó de su vida por el alcohol: "Mi familia fue la que me indujo a ir a Alcohólicos Anónimos", relata. Fue al escuchar las vivencias de otros cuando se dio cuenta de que tenía un problema desde hacía mucho tiempo, un hábito social que le acompañó hasta que sus circunstancias familiares le hicieron tocar fondo y agarrarse al programa de recuperación. Alcohólicos Anónimos no mantiene archivos, pero su efectividad es "una cosa evidente" en los grupos, donde ven a gente nueva que se recupera. Para quienes intuyen que pueden tener un problema, existen dos números de teléfono disponibles las 24 horas del día: el 942 21 21 55 y el móvil 608 30 92 76. A través de ellos, otros servidores desvían las llamadas al grupo más cercano. La organización cuenta con grupos de apoyo en Santander (cuatro), Torrelavega, Camargo, Colindres, Castro Urdiales y Reinosa. Luis anima a quienes estén sufriendo a que se atrevan a pedir ayuda: "Hay una solución y que lo vean por sí mismos". Asistir a un grupo no compromete a nada, simplemente se recibe una información que puede ser de gran utilidad.