El Ayuntamiento de Logroño ha tomado cartas en el asunto ante un problema recurrente: la escasez de taxis en horario nocturno. Tras numerosas quejas ciudadanas, el consistorio ha aprobado una instrucción provisional para garantizar un mínimo de taxis operativos durante la noche. La medida busca solucionar la frecuente situación en la que los usuarios, sobre todo los fines de semana, se veían incapaces de conseguir un taxi para volver a casa. La nueva normativa establece que de domingo a jueves, entre las 23:00 y las 07:00 horas, deberá haber al menos cinco licencias activas. Esta cifra se eleva durante los fines de semana y vísperas de festivo, cuando un mínimo de 10 taxis deberán estar en servicio. Además, otras cinco licencias tendrán que encontrarse en situación de disponibilidad para cubrir cualquier imprevisto. La medida responde a la realidad que viven muchos usuarios. Martín, vecino de Laguardia que acude a Logroño por ocio, ha vivido la experiencia de esperar y esperar un taxi en numerosas ocasiones. Se complica el intento de volver a su pueblo en taxi y afirma que muchas veces ha tenido que "tirar al autobús". Borja, otro usuario, confirma las largas esperas, sobre todo "cuando es hora punta porque mucha gente se junta". Sin embargo, la medida no ha sido bien recibida por todos en el sector. Un taxista con 40 años de profesión, que ha preferido mantenerse en el anonimato, ha calificado la instrucción como "una imposición total". A su juicio, la solución a los problemas de movilidad nocturna pasa por reforzar otros servicios como el transporte público. "¿Por qué los ayuntamientos no ponen más búhos?", ha cuestionado. El profesional también ha denunciado la precariedad y los riesgos que asumen en el turno de noche, enfrentándose a "agresiones", "impagos" y personas en estado de "embriaguez". A esto se suma el problema de las tarifas congeladas desde hace cuatro años mientras los costes siguen subiendo, y el hecho de que los propios taxistas sufragan la centralita de llamadas, con un coste de "más de 250 euros al mes por taxista". Para garantizar su cumplimiento, las asociaciones del taxi serán las encargadas de organizar los turnos internamente y deberán presentar trimestralmente un listado con las licencias que han cubierto el servicio nocturno. El Ayuntamiento ha dejado claro que podrá realizar comprobaciones aleatorias y que el incumplimiento reiterado podría derivar en expedientes sancionadores al amparo de la Ley de Transporte Urbano por Carretera de La Rioja. Es importante subrayar que se trata de una instrucción provisional, aprobada con carácter de urgencia mientras se tramita la ordenanza municipal definitiva. La medida será evaluada a los seis meses para realizar ajustes si fuera necesario. El consistorio no descarta implantar turnos rotatorios obligatorios si el sistema actual resulta insuficiente para garantizar el servicio en una ciudad que cuenta con unas 100 licencias de taxi. Lo cierto es que la noche en Logroño sigue teniendo una asignatura pendiente, la de garantizar que quien sale pueda volver a casa con seguridad y sin desesperarse en la espera. La medida ya está sobre la mesa. Ahora queda comprobar si consigue equilibrar ambas realidades.