La reciente escalada de tensión en Oriente Medio ha dejado a miles de personas atrapadas en la zona, entre ellas el futbolista extremeño Rodri Sánchez. El exjugador del Betis, que milita en un club catarí desde hace unos meses, reside en Doha y se ha visto sorprendido por el conflicto junto a sus padres, que se encontraban de visita. El deportista ha explicado que, tras el miedo inicial, ahora se ha acostumbrado a la situación, aunque reconoce la incertidumbre del momento. 'A las 8 de la mañana se han escuchado 4 o 5 bombas', ha relatado el futbolista sobre lo vivido, si bien ha añadido que el país 'es seguro' y que 'todos los ataques los han neutralizado'. Sus padres tenían previsto volar de vuelta a España el pasado domingo, pero el cierre del espacio aéreo ha cancelado sus planes. 'No pudieron coger el avión', lamenta el jugador, que asegura no tener 'ninguna solución' hasta que se reabra el espacio aéreo y se puedan reprogramar los billetes. A pesar de que las autoridades recomendaron 'no salir de casa', los entrenamientos de su equipo ya se han reanudado tras cuatro o cinco días de parón. A nivel mental, Rodri admite que es una situación 'difícil'. 'Cuando pasan los momentos esos de las bombas y demás, se te pasan 1000 cosas por la cabeza', confiesa, aunque intenta mantenerse tranquilo junto a su familia y amigos.