Unións Agrarias (UUAA) propone a la Xunta un giro de modelo en el control del jabalí en Galicia: pasar de depender casi en exclusiva de la caza social a habilitar un «dispositivo profesional estable» —con personal propio, una empresa pública como Seaga o mediante subcontratas— capaz de actuar allí donde las cuadrillas no llegan. El sindicato vincula esta necesidad a un doble frente: la superpoblación y el riesgo de que la peste porcina africana (PPA) —sin vacuna autorizada a día de hoy, según recordó— se expanda si entra en la fauna salvaje.