El presidente de la Autoridad Portuaria de Cartagena, Pedro Pablo Hernández, ha asegurado que, aunque la crisis geopolítica derivada de la gerra de Irán obliga a seguir la situación "con prudencia", el tráfico de mercancías no se resentirá de forma crítica. El puerto es el líder en graneles líquidos del sistema portuario español y es en este sector donde se notará el principal impacto, ha asegurado. Hernández explica que los buques ya han modificado sus rutas para evitar la zona de conflicto, un cambio que "alarga la estancia del petróleo en los buques" y, en consecuencia, se asumen "unos costes adicionales en el transporte". A pesar de ello, manda un mensaje de tranquilidad sobre la disponibilidad de producto. “Como veníamos de una situación parecida anteriormente, hemos podido comprobar que no hay una situación que pueda prever que vaya a faltar suministro”, ha detallado. Por ello, considera que "eso está asegurado", aunque el transporte sea más caro. El presidente de la APC matiza que el puerto de Cartagena notará menos el golpe que otros enclaves. La razón es su baja exposición al tráfico de contenedores, que es el más afectado. Según Hernández, en otros puertos la inestabilidad "afectará más, puesto que ese alargar las rutas hace que la logística del contenedor, la vuelta del contenedor vacío y el reposicionamiento sea más complicado".