No era un déjà vu. La población libanesa se ha visto de nuevo repitiendo tragedias pasadas. De madrugada y con lo que han podido recoger al vuelo, decenas de miles de personas han abandonado sus casas. Hizbulá había entrado al Líbano en la brutal guerra regional iniciada por Estados Unidos e Israel contra Irán. Con unos cohetes lanzados hacia el norte de Israel, que no han causado heridos ni daños, la milicia chií, respaldada por Teherán, ha precipitado a la población libanesa a un escenario tan conocido como lamentado. De nuevo, la violencia israelí no se ha hecho esperar. Los bombardeos sobre el sur del Líbano y los suburbios de Beirut han matado a 31 personas y herido a decenas más.