Osasuna paga su falta de ambición y cae en Mestalla

Osasuna ha puesto fin a su racha de seis partidos sin perder con una derrota por 1-0 ante el Valencia en Mestalla. Sin embargo, más allá del resultado, en el entorno rojillo ha quedado una sensación de frustración por el "cómo se perdió", como apuntan los analistas del Tertulión rojillo de COPE Navarra. La falta de ambición y una actuación gris han marcado un partido que se antojaba clave para engancharse a la pelea por los puestos europeos. Varios analistas coinciden en un punto clave: el equipo saltó al campo desenfocado. Para el periodista Javier Iborra, el principal error estuvo en la gestión de la semana. "Todo lo que se había hablado a lo largo de la semana, no me gustaba nada, hablando de cosas extradeportivas en lugar de estar hablando de lo importante que podía ser ganar al Valencia", ha señalado Iborra, quien esperaba un equipo "superconcentrado" y se encontró con futbolistas que salieron con la "caraja absoluta y pensando en vete a saber qué". Esta visión es compartida por el club, que según Iborra, "no supo poner el foco donde había que ponerlo". La proeza de ganar al Real Madrid pareció pasar factura en forma de relajación, un factor que, sumado a la dificultad histórica de puntuar en Mestalla, desembocó en una derrota dolorosa. El plan de partido de Alessio Lisci también ha quedado en entredicho. Javier Salvador "Xaba" considera que el técnico "no acertó con el plan de partido ni luego con la lectura del mismo". Durante la primera parte, Osasuna estuvo "cómodo, pero sin hacer prácticamente daño al Valencia", ralentizando el juego en lugar de buscar la verticalidad de sus extremos. Fernando Ruiz ha calificado el planteamiento de "demasiado conservador", opinando que Alessio "hubiera firmado el 0-0" desde el inicio. "Me pareció demasiado conservador y me dio un poco pena el partido en sí", ha lamentado Ruiz. Esta falta de audacia y la tardanza en realizar los cambios, que llegaron con el marcador ya en contra, han sido dos de los puntos más criticados. El resultado fue un encuentro con escasas ocasiones. Iñigo Orbaiz, que se desplazó a Valencia para ver el partido, lo ha descrito como "aburridísimo". "Esta mañana, así en broma, he visto el resumen de highlights de LaLiga, es aburrido hasta el resumen", ha comentado con ironía, reflejando la falta de espectáculo ofensivo por parte de ambos equipos. Paradójicamente, el tramo final del partido ha generado más enfado que esperanza. La entrada de jugadores como Kike Barja y Moi Gómez revitalizó al equipo. "Se vio que con un poquito se le podía hacer daño al Valencia", ha explicado Iborra, lo que ha provocado que el arreón final casi le "enfade más que otra cosa" al ver la oportunidad perdida. Barja, en particular, fue el protagonista positivo, generando peligro y buenos centros desde la banda. La jugada clave del encuentro llegó con el penalti de Sergio Herrera, quien derribó a un rival en una acción que era gol seguro. Aunque el guardameta adivinó el lanzamiento, el balón no fue despejado y el Valencia acabó marcando el 1-0 definitivo en la continuación de la jugada. La polémica arbitral también apareció con una mano de Herrando en el área que no fue señalada como penalti, una decisión correcta según el reglamento actual pero que, como ha apuntado Fernando Ruiz, "en mi fútbol, eso es penalti". Con esta derrota, la atención se centra ya en el crucial partido del próximo sábado en El Sadar ante el RCD Mallorca. Un rival en horas bajas, con cuatro derrotas en los últimos cinco partidos, que supone una oportunidad de oro para sumar tres puntos y dar un paso de gigante hacia la permanencia. Para este encuentro, Arrasate recupera a una pieza fundamental: Aimar Oroz, cuya vuelta se espera que libere a los extremos y devuelva la claridad al ataque rojillo.