El efecto rebote en las dietas quizás no es malo: ¿puede mejorar la salud metabólica a largo plazo?

Investigadores de Israel aseguran que el llamado “efecto yo-yo” podría tener un inesperado impacto positivo. Según ellos, cada intento de perder peso contribuye a reducir la grasa visceral y mejora indicadores metabólicos clave