Tiene apenas un kilómetro pero la promesa es enorme: reconvertir las carreteras en una enorme planta de reciclaje de plásticos. Las pruebas comenzaron en la Universidad de Texas en Arlington (Estados Unidos) promulgadas por Sahadat Hossain , ingeniero civil y director del Instituto de Residuos Sólidos para la Sostenibilidad en la Universidad de Texas, pero ya han dado el salto a la carretera. Hossain cuenta la historia en The Conversation , donde explica que el proyecto nace de su obsesión por reciclar el plástico. El ingeniero señala que creció en un barrio de bajos ingresos de Bangladesh y que ya allí observó que las personas que vivían más cerca de los vertederos sufrían más problemas de salud que quienes vivían un poco más lejos. Su experiencia infantil ha centrado gran parte de sus investigaciones, centrándose en el impacto de los materiales en el medioambiente y las posibles soluciones para el reciclaje de los mismos. Entre los más complicados de reciclar y, sin duda, los más utilizados: el plástico. Ahora, bajo su investigación, en Estados Unidos han puesto en marcha un proyecto para emplear plásticos usados en la construcción de carreteras. Y los resultados están siendo exitosos. En Xataka España construyó sus carreteras pensando que era un país caluroso. Ahora eso es un problema Más duro y más resistente En Texas tienen un problema: hace calor. Mucho calor, de hecho. A la hora de construir una carretera, tener en cuenta el clima es esencial. E n los lugares más cálidos se necesitan betunes más duros porque soportan mejor el calor. El problema es que el asfalto también se vuelve más frágil y se rompe con mayor facilidad. Los problemas son todavía más acusados si sobre un pavimento frágil llega una oleada de mal tiempo con mucha agua, como ha sucedido en España . Una solución podría pasar por hacer el asfalto un poco más elástico pero esto tiene un problema intrínseco. Y es que si el asfalto es más elástico también resiste peor el calor y en los meses más duros se puede reblandecer y derretirse, como le ha sucedido a Reino Unido en los últimos años . Pero esto es, siempre, si utilizamos métodos tradicionales. Lo que está probando el equipo de Sahadat Hossain es inyectar plásticos en el betún que aglutina la mezcla de piedras y arena que conforma el asfalto. De momento, están probando con inyectar plásticos que alcanzan entre el 8 y el 10% de la mezcla del betún que aglutina el resto de materiales. Puede que no parezca mucho pero, según Hossain, en una zona de pruebas cerca de Dallas utilizaron 4,5 toneladas de plásticos que venía de bolsas de plástico de un solo uso o botellas que fueron desechadas para construir una milla. Es una cantidad nada desdeñable si pensamos que hablamos de construir unos 1.600 metros de carretera al tiempo que se le da un nuevo uso a un material que produce unas 400 millones de toneladas al año y del que apenas se recicla el 10%. Para que sea útil, el proceso obliga a triturar el plástico hasta conseguir un material muy fino que pueda fundirse con el betún y así no dejar elementos al aire. Y el resultado está siendo bueno. Las primeras pruebas se hicieron en el aparcamiento de la propia universidad pero ya han ido escalando el proyecto a carreteras con un tráfico rodado intenso. Según su experiencia, el asfalto sigue resistiendo el calor (con un buen rendimiento los días que se superaron los 100º Farenheit, casi 38ºC) y es más flexible que con el sistema tradicional, lo que reduce el riesgo de grietas y fracturas. En Xataka Las carreteras españolas tienen un problema en 2026: reparar un kilómetro de asfalto es más caro que nunca Señala en The Conversation , que una de esas pruebas también se ha realizado en Bangladesh, donde una ola de calor provocó más grietas y fracturas en las carreteras tradicionales mientras que esta carretera con plásticos sufría mucho menos desgaste. Es, por tanto, una buena noticia a la hora de alargar la vida útil del pavimento y ahorrar dinero en su mantenimiento. La buena noticia es que el proyecto está monitorizando todos los resultados con carreteras de alto volumen de tráfico (también los adversos como la posible emisión de microplásticos al paso de los vehículo). Y es que esta prueba no es, ni mucho menos, la primera. En Rotterdam ya se hablaba de construir estas vías con plásticos reciclados hace una década . Sin embargo, su fatiga es mucho menor, aquí la ventaja es que se puede estudiar su rendimiento bajo tráfico constante y de gran tonelaje. Foto | The University of Texas at Arlington En Xataka | España tuvo hasta 2020 las carreteras más elogiadas de Europa. Ahora tiene otra cosa: un agujero de 13.000 millones de euros - La noticia Texas tiene el mismo problema de socavones y baches que España pero cree tener la solución: carreteras de plástico fue publicada originalmente en Xataka por Alberto de la Torre .