La escalada de tensión en Oriente Medio ha impactado de lleno en Emiratos Árabes Unidos y, en concreto, en Dubái, ciudad que en los últimos meses se había convertido en base de operaciones para varios jugadores del circuito profesional de pádel. Entre ellos, el cordobés Javi Garrido, que ha vivido en primera persona las horas de incertidumbre tras los ataques con misiles y drones registrados en el país.