"Cuando hay un nuevo ataque, Israel manda un mensaje al móvil de sus ciudadanos diciendo que busquemos refugio. Una vez lo recibes, tienes media hora para llegar al más cercano"

Las sirenas han vuelto a sonar en Jerusalén. Los ataques aéreos iraníes se sienten con fuerza en la Ciudad Santa, un cambio significativo en la escalada bélica que vive Oriente Medio. Así lo ha contado el periodista Guillermo Azábal en una entrevista con Pilar García Muñiz en  'La Tarde' de COPE. Ante un ataque inminente, el ejército israelí activa un protocolo de emergencia para alertar a la población. Según ha detallado Azábal, los ciudadanos reciben notificaciones push en sus teléfonos móviles, que emiten el mismo sonido que las sirenas antiaéreas y vibran para asegurar que nadie pase por alto el aviso, incluso de noche. Este sistema proporciona una ventana de tiempo crucial para la supervivencia. El mensaje, escrito en hebreo, es claro: "Se ha detectado una amenaza que puede llegar en los próximos minutos a tu ubicación y tienes que buscar refugio". Desde que se recibe la alerta hasta el posible impacto, los ciudadanos disponen de media hora para llegar al refugio más cercano. Sin embargo, el periodista ha matizado que no todas las viviendas tienen búnker y que la mayoría de los refugios comunitarios se concentran en Jerusalén oeste, dejando más desprotegida la zona este, de mayoría musulmana. A pesar de la tensión, la sensación en la sociedad israelí es de "superioridad total", según el periodista. La ofensiva coordinada con Estados Unidos, que culminó con la eliminación del líder supremo iraní, Ali Hamenei, ha generado un amplio respaldo popular. Incluso la oposición ha cerrado filas con el primer ministro, Benjamín Netanyahu, ante lo que consideran una amenaza existencial. Guillermo Azábal ha explicado que la población tiene "muy interiorizado" que Irán es un país que "busca destruirlos", por lo que ha afirmado que "están realmente contentos con que la figura de Ali Hamenei haya desaparecido". Este sentimiento se pondrá a prueba en la próxima festividad del Purim, que servirá como termómetro para medir el ánimo de la población en medio del conflicto. En la mesa de análisis de 'La Tarde', los expertos han coincidido en la gravedad de la situación. El analista Lorenzo Silva ha expresado su preocupación por el "efecto contagio" en la región y el impacto económico derivado del bloqueo del estrecho de Ormuz, por donde pasa el 20 % del petróleo mundial. Por su parte, Manuel Gazapo, doctor en relaciones internacionales, ha señalado que el objetivo de Estados Unidos va más allá de la seguridad de Israel. Según Gazapo, la ofensiva busca frenar el ascenso de China y Rusia, potencias que tienen en Irán un peón clave en el tablero geopolítico, y no tanto defender la democracia o los derechos humanos en el país persa. El experto considera que, aunque no se prevea una invasión con tropas sobre el terreno, el conflicto tiene "visos de durar mucho" y de generar un "efecto dominó" en toda la región. Gazapo ha concluido que Irán, aunque descabezado, "va a querer morir matando" y tiene capacidad para seguir respondiendo militar y económicamente, lo que augura una larga guerra de desgaste.