Bernal Ruiz, nieto de Picasso: "Mi abuelo era muy cariñoso y muy, muy español; le gustaban muchísimo las tertulias con sus amigos poetas y artistas"

La Catedral de Burgos acoge desde este martes, 3 de marzo, la exposición 'Picasso, raíces bíblicas', una muestra histórica que reúne 44 obras originales de Pablo Picasso. Por primera vez, el trabajo del genio malagueño se expone en una catedral en activo, explorando una faceta poco conocida: su diálogo con los símbolos y la tradición cristiana. La exposición, que podrá visitarse hasta el 29 de junio de 2026, ha sido impulsada por el arzobispado de Burgos y cuenta con Bernard Ruiz-Picasso, nieto del artista, como uno de sus principales promotores. La idea de esta singular exposición nació de "una voluntad del arzobispo de Burgos", según ha explicado Ruiz-Picasso en 'La Tarde' de COPE. En la entrevista con Pilar García Muñiz, el nieto del pintor ha detallado cómo el proyecto fue tomando forma: "Poco a poco, hemos imaginado una muestra en esta sala de exposición, en la catedral". La intención, ha añadido, "se inició hace muchos años, en los que hemos ido trabajando y estudiando varios épocas de la obra de mi abuelo". La muestra ofrece información sobre los orígenes de Picasso en Málaga, su trayectoria desde finales del siglo XIX y la influencia que el arte gótico y religioso español tuvo en él. Según su nieto, las experiencias que vivió en España y el contacto con los grandes maestros en museos como el Prado o el de Bellas Artes de Sevilla "son cosas que Picasso nunca ha dejado y han sido una inspiración permanente en su obra". Entre las 44 piezas, Ruiz-Picasso destaca dos. Una es el cartel de la muestra, "una maternidad muy intensa" que representa a su abuela Olga y a su padre Paul, y que simboliza el regreso de Picasso a su biografía tras el cubismo. La otra es un "préstamo magnífico y dramático" del Museo Reina Sofía: "Una madre con el niño muerto llorando", una obra relacionada con el Guernica que define como "es algo muy muy potente". Este recorrido artístico se inicia con las primeras lecciones que recibió de un reputado artista religioso. El escenario de la exposición es, en sí mismo, una obra de arte. Para acoger los préstamos de instituciones como el Reina Sofía, el Museo Picasso de París y el Thyssen, la sala de la catedral "ha sido renovada totalmente" para cumplir con los estándares internacionales. Este esfuerzo, ha señalado Ruiz-Picasso, permitirá a Burgos acoger en el futuro más proyectos que mezclen "la sociedad civil y también, en su momento, grandes artistas". La elección de Burgos no es casual. En 1934, Picasso realizó su último viaje a España, una ruta que lo llevó a la catedral burgalesa para ver su famoso Cristo, y después a Madrid y Toledo para admirar las obras de El Greco. Bernard Ruiz-Picasso ha recordado que aquel viaje fue muy estudiado, ya que poco después el artista fue nombrado director del Museo del Prado. "Su conocimiento del arte español, de haber visitado muchas ciudades, ha permitido que él se alimente de todas estas inspiraciones", ha afirmado. En un tono más personal, Ruid-Picasso ha compartido con Pilar García Muñiz y los oyentes de 'la Tarde' los recuerdos de su abuelo, a quien ha descrito como "un abuelito muy muy muy cariñoso". Ha recordado que al artista le gustaba rodearse de sus amigos, poetas y otros artistas en "tertulias, muy español en este sentido". "La gente lo amaba, y y yo también lo amo mucho", ha confesado. La exposición no solo muestra la obra de Picasso, sino que la integra en la historia y espiritualidad de la propia catedral, donde también se encuentra la tumba del Cid. Para Ruiz-Picasso, esta fusión ofrece "otra manera de ver las cosas". Citando textos del siglo XX, ha concluido que la obra de arte cobra vida a través de quien la mira: "Somos nosotros que creamos la obra, hablando ahora mismo".