Los gremios mercantiles y los nacientes estados explican la expansión durante la Baja Edad Media del intercambio personal, aquel no basado en una relación entre las partes. Pero un reciente estudio desarrollado por las universidades de Vigo y Pompeu Fabra añade otro factor a la ecuación: las principales órdenes mendicantes de la época, dominicos y franciscanos, también influyeron. Y además lo hicieron de forma contrapuesta y duradera.