En Extremadura, casi uno de cada tres fallecimientos tiene origen cardiovascular. En ese contexto nace la nueva Cátedra de Reducción de Riesgo Cardiovascular (CIRRCE), un proyecto universitario que aspira a anticiparse a infartos e ictus mediante la identificación de marcadores tempranos y que además evalúa si las nuevas formas de consumo de nicotina son menos dañinas, especialmente en pacientes renales.