El conflicto entre Estados Unidos e Irán también amenaza a Cantabria: "Una subida importante"

Estados Unidos e Irán están en guerra desde el pasado sábado, cuando americanos e israelíes bombardearon puntos de Teherán, la capital iraní. Quizás pienses que a los cántabros nos queda lejos este conflicto, que no tenemos de qué preocuparnos, pero resulta que es muy importante, porque afecta al bolsillo de todos. Irán es uno de los mayores exportadores de petróleo del mundo, poseen el 10% de las reservas mundiales. Y todo ese petróleo, además del que tienen Qatar, los Emiratos Árabes Unidos o Arabia Saudí sale al mundo por el llamado Estrecho de Ormuz. Si Irán decide cerrar ese estrecho, ya que es parte de su frontera, nos quedaremos sin petróleo y, por tanto, sin gasolina. Ya sabes, si hay menos oferta de petróleo, pero todos queremos la misma cantidad, subirá el precio y eso le afecta a Europa, a España y a Cantabria. El presidente de la Asociación de Empresarios de Estaciones de Servicio de Cantabria, Jorge de Benito, ha calificado la situación como una "alteración del orden mundial" que, por "efecto mariposa", afectará de manera muy importante a los precios en España. De Benito ha explicado que, aunque el petróleo que entra en España no pasa por el estrecho de Ormuz, el mercado está interconectado. Si China, principal comprador del petróleo iraní, debe buscar otros proveedores ante un bloqueo, la demanda global aumentará y, con ella, los precios para todos los compradores, incluyendo a Europa y España. A pesar de la incertidumbre, Jorge de Benito ha querido dejar claro que "hay una garantía total y absoluta de suministro". Según ha informado, España tiene los deberes hechos y cuenta con 90 días de reservas estratégicas de carburante, por lo que no se prevén problemas de abastecimiento en el país. Sin embargo, si el conflicto se prolonga, el impacto en el bolsillo del consumidor será inevitable. "Podríamos estar hablando de una subida importante", ha advertido el presidente de la patronal. En números reales, ahora los carburantes están en precios bastante buenos, 1,4 la Gasolina y algo más de 1,3 el Gasoil. Pero, en el caso de que la guerra entre Irán y Estados Unidos se alargue podríamos llegar a precios de entre 1,8 y 2 euros el litro de combustible. De Benito ha señalado que el "músculo financiero de una estación de servicio es limitado" y, aunque están haciendo un esfuerzo para no trasladar el incremento de costes de forma inmediata, tendrán que hacerlo si la situación persiste. Esta amenaza llega, paradójicamente, durante lo que el presidente de la Asociación de Empresarios de Estaciones de Servicio ha descrito como un "momento dulce" en los precios de los carburantes durante los últimos meses. Estos precios bajos no solo han beneficiado a los consumidores, sino también a las propias estaciones, que venden más cuando el precio está bajo. Según Jorge de Benito, este periodo favorable ha contribuido a contener el Índice de Precios al Consumo (IPC) en España. La contención de los precios internacionales y un cambio favorable del dólar han sido clave para que, a pesar del mayor coste de los productos más sostenibles, el precio final no se haya disparado. Más allá del conflicto internacional, el sector afronta un problema interno que preocupa especialmente a su presidente. Lejos de ser las gasolineras 'low cost', el verdadero reto es "el incremento galopante de nuevas estaciones de servicio" y la concentración que esto provoca en puntos muy concretos. De Benito ha puesto como ejemplos claros la situación en Torrelavega y en la zona de La Albericia (Santander), donde el número de gasolineras se ha multiplicado: han pasado de tener un par a ser más de una treintena. Esta concentración del consumo, ha advertido, perjudica directamente a las estaciones ubicadas en zonas rurales, que ven cómo su negocio deja de ser viable. El riesgo, ha sentenciado, es ahondar en el problema de la España vaciada. "Primero fueron los médicos, luego los sacerdotes, después los bancos y los últimos que cerraremos las puertas en la España rural seremos las estaciones de servicio", ha lamentado De Benito, quien ha reclamado "alguna medida" para regular esta situación y evitar el cierre de negocios que vertebran el territorio.