Espolones óseos

En la Galaxia Epstein que nos habita, lo bueno de tener al frente del imperio a un pacificador es que sabes que, tarde o temprano, te cagará en la cabeza la paloma picassiana, esa «pombiña mensaxira/ de branca pluma» que el padre de Picasso pintaba en La Coruña para poder comer: el padre era de vista cansada, y dejaba las 'pombiñas' a su hijo para que éste les hiciera las patas, razón por la cual la Paloma de la Paz no tiene patas, pues en cuanto Picasso dispuso de dinero de bolsillo se negó a pintar una sola pata más. —Puedo decirles que no van a tener una guerra con Irán conmigo como Presidente –prometía, muy campanudo, Trump en 2024.... Ver Más