La nueva edición del Mobile World Congress (MWC) vuelve a llenar las calles y hoteles de Barcelona, impulsando la actividad en sectores como la restauración y el ocio nocturno. Sin embargo, la patronal catalana del sector, FECALON, advierte de que el panorama actual es muy distinto al de los años previos a la pandemia. Según explica su secretario general, Fernando Martínez, aunque se espera un "buen volumen de actividad" similar al del año pasado, las cifras siguen lejos de los niveles de 2019 y los hábitos de los congresistas han cambiado de forma notable. El cambio más significativo que percibe el sector es la reducción de eventos públicos en discotecas y bares musicales. Fernando Martínez señala que "cada vez los congresistas son en menor público" en sus locales. La tendencia ahora se inclina hacia las "fiestas privadas" organizadas por las propias empresas, que además aplican políticas de "ahorro de costes" más estrictas. Este viraje supone un contraste evidente con la época anterior a la crisis sanitaria. "Anteriormente al COVID moríamos de éxito y ahora, pues, cuestan más los eventos en actividades recreativas musicales", lamenta Martínez. A pesar de que el perfil del congresista sigue siendo de un poder adquisitivo medio-alto, las compañías han ajustado sus presupuestos. No obstante, el secretario general de FECALON también identifica un "perfil de gente joven" que, cuando sale, "lo dan todo", manteniendo un gasto elevado en las salas. Otro de los efectos de esta nueva era es el desplazamiento del inicio de la temporada alta. Si antes el MWC daba el "pistoletazo de salida" a la temporada turística, ahora el sector considera que el verdadero arranque se ha movido hacia la Semana Santa. "Estamos dejando ya el inicio casi a la pretemporada de primavera", afirma Martínez, reconociendo que el impacto del congreso en el ocio nocturno ha disminuido en este aspecto. Este fenómeno se suma a una transformación más profunda de los hábitos de consumo. Eventos como Halloween han ganado un enorme protagonismo en el calendario, y nuevas modalidades como el "tardeo" y el "mañaneo" se consolidan con fuerza. "Los hábitos de los usuarios del ocio nocturno están cambiando y, en definitiva, hay un momento que se tiene que adaptar el sector", subraya Martínez. Esta adaptación incluye nuevas reivindicaciones, como la solicitud de licencias para poder abrir a las 12 del mediodía y organizar eventos diurnos, como "conciertos juveniles de niños con padres". Según el portavoz de la patronal, el "tardeo" es ya "una fórmula con mucho éxito" que demuestra la necesidad de flexibilizar los horarios y las ofertas para atraer a nuevos públicos. A pesar de estos cambios, la demanda durante el Mobile World Congress se concentra en zonas muy específicas de Barcelona. El frente marítimo se posiciona como el principal polo de atracción, albergando algunos de los "mejores clubs de Europa", según Martínez. Junto a esta área, la "zona alta", con las calles Tuset y Muntaner, también "está jugando fuerte" tras haber reformado sus salas para ofrecer una propuesta atractiva. En estas zonas prime, las "reservas VIP" y las "mesas de alquiler con su botella" continúan siendo un producto de gran atractivo para el público del congreso. El sector confía en este formato para captar a los asistentes que buscan una experiencia exclusiva. "Esperamos tenerlos todos en nuestras salas", concluye Fernando Martínez, con un mensaje de optimismo contenido ante una de las semanas más importantes del año para la ciudad.