Muchas personas evitan la hora de la cena. Ya sea porque no tienen apetito o porque una digestión antes de dormir les sienta mal al estómago, pasan las últimas horas de su día en ayunas y aguantan hasta la mañana siguiente para volver a probar bocado. Otros, que sufren este desencanto por la última comida del día, eligen cenar sólo una pieza de fruta y un yogur. Siguen la creencia popular de que estos dos alimentos, sencillos y ligeros, les nutren ligeramente al mismo tiempo que pasan por su cuerpo sin provocar malestar. El cardiólogo Aurelio Rojas respalda esta práctica y aconseja a esta gente las tres mejores frutas para irse a la cama con una buena sensación intestinal. Son... Ver Más