El vallado presenta partes rotas y derribadas, mientras que la cartelería informativa es ilegible También reclaman las acciones necesarias para la supervivencia en la zona de la especie protegida del tritón jaspeado pigmeo Parte del vallado que rodea a la Fuente del Elefante -una estructura medieval islámica, con reformas posteriores, que aprovecha un acueducto romano en la barriada de Santa María de Trassierra-, está roto y derribado en el suelo, mientras que la cartelería con información de este entorno está completamente deteriorada y resulta ilegible. Esta situación ha vuelto a ser denunciada ante las administraciones competentes con un escrito, presentado ante el Ayuntamiento y la Junta de Andalucía para reclamar su actuación en este entorno. El escrito -al que ha tenido acceso este periódico y presentado por una vecina de la zona, Cristina Román-, se dirige al Ayuntamiento de Córdoba y a las consejerías de Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía -Dirección General de Patrimonio- y de Sostenibilidad y Medio Ambiente. Acompañado de fotografías sobre la situación actual de la Fuente del Elefante, en el escrito se expone que “la cartelería (...) así como la propia instalación del vallado que rodea la fuente se observa están totalmente deteriorados y por el suelo”. Además, “a ello hemos de añadir que la fuente, donde existen especies protegidas -tritón jaspeado- se encuentra en una situación de total abandono, pudiendo ser invadido este espacio por ovejas”. Vallado roto y derribado en la Fuente del Elefante. Por todo ello, se hace constar que la inacción de las administraciones hace que “el deterioro de la fuente y su entorno sean cada vez más evidentes”, por lo que se solicita que se lleven a cabo las acciones necesarias para la restauración o reposición de la cartelería referente a los restos arqueológicos, así como la referida a la especie protegida que habita la fuente -el tritón jaspeado-, y también se reponga el vallado circundante de la misma de la fuente. En el escrito, se recuerda que esta petición de actuación a las administraciones se ha reiterado en varias ocasiones, solicitando su actuación “en relación con el deterioro y el estado de abandono que sufre la Fuente del Elefante y su entorno, motivado tanto por el vandalismo como por la dejación que la administración a la que me dirijo realiza respecto de sus funciones”. Y se pide que se actúe “para alcanzar un objetivo compartido, cual es la preservación de este entorno singular, protegido y de especial significación histórica, cultural y artística arquitectónico”. La finca Caño de Escarabita, donde se encuentra la Fuente del Elefante, es Zona Especial de Conservación (ZEC) del Guadiato-Bembézar, declarada por Decreto 110/2015 de 17 de marzo. La Fuente del Elefante es una estructura medieval islámica, con reformas posteriores, que aprovecha un acueducto romano. Cartelería deteriorada en la Fuente del Elefante. Toma su nombre de la escultura que servía de soporte al caño de la misma, realizada en piedra caliza gris y apoyada en un pilar cuadrangular. La escultura se conservó in situ hasta que, a finales de los años 80 del siglo pasado, fue trasladada al Museo Diocesano. Actualmente, existe una réplica de resina en su lugar. El conjunto de la Fuente del Elefante está compuesto por una alcubilla de cubo de la que mana el agua, procedente de una mina de agua situada al sur, actualmente cegada; y una alberca rectangular de época califal, con reformas posteriores. En su lateral este, se ubica la escultura del elefante, sobre un pedestal, y adosada al muro que soporta la conducción de agua hasta la alberca. Su estructura está fabricada con ladrillo y mampostería y, en dirección norte, otra tubería lleva el agua hacia el arroyo del Molino.