El 'bogie' del Iryo accidentado en Adamuz sigue en un arroyo 43 días después

El chasis fue localizado al día siguiente de la tragedia, según el ministro de Transportes, Óscar Puente Casi un mes y medio después, el bogie del coche número 8 del Iryo que colisionó contra un Alvia en Adamuz el pasado 18 de enero sigue en el arroyo Tamujosillo, a unos 250 metros de donde se produjo el terrible accidente, la mayor tragedia de la alta velocidad en España. El 'bogie', como se conoce en el argot ferroviario a esta pieza, saltó a los titulares de todo el mundo cuando un fotógrafo del New York Times afirmó haberlo encontrado dos días después del accidente. Sin embargo, el ministro de Transportes, Óscar Puente, lo negó en una rueda de prensa. “No lo ha descubierto el New York Times , ni Reuters . Ya lo he aclarado esta mañana. Esta pieza se encuentra el lunes por la mañana. Yo estaba en ese momento en el lugar de los hechos cuando se descubre”, explicó Puente, en un testimonio que el alcalde de Adamuz, Rafael Moreno, presente en ese momento, confirmó a este periódico . 43 días después, el chásis sigue medio sumergido en el arroyo, junto a un barranco de unos 2,70 metros de altura, próximo a las vías férreas. Puente también dijo que, dado su peso -unas 20 toneladas-, no podía ser retirado con facilidad. De hecho, acceder con una grúa desde el terreno, es prácticamente imposible. La investigación trata de averiguar qué fue lo que ocurrió para que descarrilara inicialmente el coche número 6 del tren Iryo. La Guardia Civil inmovilizó este vagón para examinarlo. En cuanto al bogie del coche número 8, salió despedido tras la colisión con el Alvia, algo que era apreciable en los restos del tren cuando se dejó entrar a la prensa al lugar de los hechos. Muesca presente en la rueda derecha del eje 19 del tren de Iryo (coche 5, primera rueda, segundo bogie) Del primer atestado a la polémica entre la Guardia Civil y ADIF Más de 40 días después del accidente ferroviario más grave de la alta velocidad en España, que costó la vida a 46 personas en Adamuz (Córdoba), aún no se ha volcado el contenido de las cajas negras de los dos trenes siniestrados: un Iryo que viajaba de Málaga a Madrid y un Alvia que hacía el recorrido desde la capital de España hasta Huelva. En este tiempo, se ha podido concretar el origen del descarrilamiento del Iryo, un raíl que se fracturó. Pero no la causa que provocó la ruptura. Este jueves, será el día en que se revise ese contenido. Sí que se han conocido los primeros atestados. De hecho, el primero de la Guardia Civil sobre la investigación del accidente mantiene abiertas varias hipótesis: de la rotura previa del carril de la vía, a un fallo en la soldadura sin descartar, incluso, un “sabotaje” o una actuación “terrorista” sobre la infraestructura. En el segundo, conocido este mismo lunes, se recoge que el presidente de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), Íñigo Barrón, remitió una carta a la unidad de Policía Judicial de la Guardia Civil que instruye la causa en la que informó de que había detectado “incongruencias” en la documentación que le había enviado Ayesa, la empresa que revisó y certificó las soldaduras. El 'bogie' del Iryo, este domingo, 1 de marzo, en la misma zona hasta donde llegó tras la colisión el 18 de enero. Además, en la fase aún inicial de la investigación, que se aventura larga y compleja, ha estallado la tensión entre dos organismos públicos por unos hechos que ocurrieron cinco días después del accidente. Por un lado, el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF), una empresa pública dependiente del Ministerio de Transportes y encargada de la construcción y mantenimiento de todo el sistema ferroviario de España. Por otro, la Guardia Civil. El motivo: la retirada de parte de la vía no precintada en la noche del 22 de enero y la madrugada del día 23, y el traslado de las piezas a otro lugar (Hornachuelos, también en la provincia de Córdoba). La Guardia Civil, que dirige la investigación del accidente, ha llegado a elevar un oficio a la jueza de Montoro encargada de la instrucción con un asunto que no deja lugar a dudas: “ Dando cuenta irregularidades ADIF_signed.pdf ”. En este sentido, el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente , ha reconocido que Adif cometió el error de no comunicar inmediatamente a la Justicia que retiró material cercano al accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba). Durante su intervención este lunes en los Desayunos del Ateneo en Madrid, el ministro ha defendido que este fue el único error que cometió el gestor público de la infraestructura ferroviaria en relación a la polémica suscitada por esa retirada de material.