Cada vez son más las asociaciones de defensa de la vida del no nacido. El problema es que el aborto se haya convertido en asunto político: ahora, el Gobierno pretende imponerlo como derecho constitucional, obviando el artículo 15: "Todos tienen derecho a la vida", sin que la vida del nasciturus cuente (no es verdad que el aborto beneficie a la mujer, pues la daña física, psíquica y emocionalmente). La protección del niño, hoy, se ha convertido en una emergencia social. Por tanto, se precisa ayuda urgente, vital y asistencial a las familias con dificultades.