Durante años, la palabra “supervivencia” en videojuegos ha estado asociada a la escasez, la presión constante y la amenaza permanente. Barras que se vacían, bases que defender, errores que se pagan caro. Sin embargo, una nueva corriente empieza a abrirse paso: experiencias donde la tensión deja espacio a la creatividad. En ese contexto emerge Solarpunk, un proyecto independiente que, tras anunciar su modo cooperativo y abrir su demo al público, ha disparado su popularidad en Steam.