Con más incredulidad que palabras apareció Carlos Albarrán, capitán del plantel, en la sala de prensa de El Arcángel tras la derrota de su Córdoba CF ante el Andorra (1-4). Un cruce que se apreciaba como la oportunidad idónea para cambiar el paso tras dos derrotas consecutivas -en Almería y Ceuta- y que acabó transformándose en una tormenta de goles, pitidos y apatía. Toda, por supuesto, concentrada en frente de la meta blanquiverde… Y como resultado: un tercer revés, el de mayor calado. «Nos han pasado por encima, no hemos estado bien desde el primer minuto. La gente está tocada, ha sido una derrota dolorosa. Tanto en lo defensivo como ofensivo, han sido mucho mejores. En esta semana de tres partidos, hemos perdido la solidez defensiva que habíamos conseguido», aseguró el lateral.