Un agente encubierto rompe sus propias reglas en este thriller francés

Las historias de infiltrados suelen obedecer a reglas claras: identidad falsa, tensión constante y un punto de no retorno donde todo estalla. Pero a veces el conflicto no nace de una traición ni de una emboscada, sino de algo mucho más imprevisible y peligroso: el afecto.