La inteligencia artificial (IA) está transformando la investigación científica. De ser una herramienta limitada al ámbito tecnológico se ha convertido en un aliado clave en laboratorios, hospitales, observatorios astronómicos y centros de investigación. Su impacto va más allá de su capacidad para procesar grandes volúmenes de datos; hoy la IA contribuye a generar nuevas hipótesis y a acelerar la obtención de resultados. Esta reflexión fue uno de los ejes centrales de la conferencia que ofreció Mateo Valero, director del Barcelona Supercomputing Center, en el Club Ultima Hora - Valores. En su intervención, subrayó que la combinación de supercomputación e IA impulsa el progreso científico en múltiples ámbitos y, en consecuencia, es esencial para la competitividad de la UE. Destacó que la IA ya actúa al servicio del conocimiento como herramienta estratégica, reforzando la capacidad del personal investigador para abordar los grandes desafíos globales con una eficacia hasta hace poco inimaginable.