La deflagración ocurrida en el ducto de líquidos en Megantoni, Cusco, ha forzado la suspensión temporal del transporte de combustible en el país, generando enormes colas de conductores, especialmente taxistas quienes recorren todo Lima en busca de GNV, cuyo suministro será restringido por dos semanas, a muy pocos días, del inicio del año escolar.