El adolescente que planeaba matar a su familia desde los 13 años porque quería ser “famoso” y lo cumplió con la ayuda de su hermano

Robert, de 18 años, y Michael Bever, de 16, decidieron la noche del miércoles 22 de julio de 2015 cumplir con un propósito que el hermano mayor venía contemplando desde su pubertad: matar. Empezaron con su propia familia -151 apuñaladas, cinco muertes y dos sobrevivientes-, pero el objetivo era llegar a cien víctimas fatales. No pudieron porque su hermano menor llamó al 911 antes de ser asesinado