Hace 66 millones de años el mundo estaba, literalmente, en ruinas. Un asteroide mayor que el Monte Everest se estrelló contra lo que hoy es la península de Yucatán, desencadenando un infierno de fuego, tsunamis y una oscuridad global que aniquiló al 75% de la vida en la Tierra, incluyendo a los entonces dueños absolutos del planeta, los dinosaurios. Sin embargo, en medio de aquel paisaje desolado y cubierto de cenizas, la vida encontró la forma de abrirse camino entre las sombras. Y de entre los escombros de aquel apocalipsis, surgió el que, a la postre, se convertiría en el 'tatarabuelo' de todos nosotros. Su nombre es Purgatorius , y no hay que dejarse engañar por su aspecto modesto. Este... Ver Más