Puebla cierra febrero bajo una ola de violencia que no da tregua. Mientras el gobierno intenta distraer con anuncios festivos, la realidad supera la ficción: 117 homicidios en lo que va del año. Con ejecuciones diarias y cuerpos hallados en parajes, los poblanos ya no viven en paz; caminan con miedo en un estado donde la seguridad parece haber quedado en el olvido.